Se trata de una construcción moderna con grandes ventanales. La fachada está compuesta por cerámicas oscuras verticales, las cuales van cambiando su tonalidad a lo largo del día y con el tiempo produciendo un efecto emocional y dinámico. La misma pasa de una tonalidad roja a marrón y morado, por la noche, cuando se encienden dentro del edificio, la fachada de vuelve transparente. Por momentos las cerámicas se interrumpen y se puede apreciar grandes superficies vidriadas que reflejan los edificios históricos circundantes, los tres arboles protegidos como monumentos naturales y la fuente. En le interior, como en la fachada se continua con las superficies transparentes, además de contrastes claro-oscuro.
El edificio dispone de las más modernas instalaciones técnicas, una excelente acústica y amplias salas que convierten la casa de la música en un lugar único para los amantes de la música y de la arquitectura.
La casa de la música está situada en el centro del casco antiguo de Innsbruck, muy cerca del Palacio Imperial, y sirve de punto de encuentro y lugar de eventos para artistas, estudiantes y todas las personas interesadas en la música.
Las instalaciones incluyen dos salas de concierto, dos escenarios teatrales, salas y terrazas que se pueden alquilar para diferentes eventos.